La baja inflación pone en riesgo las numerosas posiciones largas en el dólar
Philip Wee, economista de DBS Group Research, afirmó que las posiciones largas especulativas en el dólar estadounidense parecen cada vez más vulnerables después de que los datos de precios al consumo de EE. UU. de junio resultaran más débiles de lo esperado. Señaló los datos de posicionamiento, que muestran que las posiciones largas brutas no comerciales en dólares en los futuros del IMM han alcanzado su nivel más alto desde 2015, lo que deja al mercado muy expuesto si las expectativas de un endurecimiento de la política monetaria siguen disipándose.
El último informe sobre inflación ya ha cambiado el tono de los mercados de tipos de interés. Los futuros apuntan ahora a una probabilidad del 48 % de que la Reserva Federal suba los tipos en septiembre, frente al 64 % registrado antes de la publicación de los datos. Este cambio sugiere que los operadores están cada vez menos convencidos de que el banco central pueda mantener una postura restrictiva si la inflación sigue enfriándose.
Al mismo tiempo, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, ha mantenido un discurso firme sobre la inflación, al afirmar ante los legisladores que las elevadas presiones sobre los precios siguen siendo inaceptables. Sin embargo, ha ofrecido pocos detalles sobre cómo debería responder la política monetaria si la economía se debilita aún más o si las tendencias inflacionistas continúan moderándose. Esa brecha entre un lenguaje contundente y unas orientaciones limitadas ha aumentado la incertidumbre en los mercados.
Wee señaló que Warsh tiene previsto aprovechar la reunión del FOMC del 28 y 29 de julio para impulsar un debate más directo sobre la orientación futura y sobre los límites de las previsiones basadas en modelos económicos o en datos aislados. Estos comentarios sugieren que el debate interno sobre la política monetaria podría ser menos sencillo de lo que dan a entender los recientes mensajes públicos.
Las cifras de inflación de junio reforzaron los argumentos a favor de la cautela. Los precios al consumo generales subieron un 3,5 % interanual, por debajo del 4,2 % registrado en mayo, mientras que la inflación subyacente se moderó hasta el 2,6 % desde el 2,9 %. En términos mensuales, ambos indicadores también se moderaron de forma significativa. Wee argumentó que esta relajación de las presiones sobre los precios contrasta con el tono más agresivo de la Fed, lo que crea un posible desajuste que podría poner bajo presión las numerosas posiciones largas en el dólar.
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