El dólar australiano cae ante el aumento de la aversión al riesgo a la espera de los datos de inflación de EE. UU.
El dólar australiano se vio sometido a presiones a principios de semana, ya que los inversores se alejaron de los activos sensibles al riesgo y se decantaron por los refugios seguros tradicionales. En las primeras horas de la sesión europea, la divisa registraba una caída del 0,32 % frente al dólar estadounidense, situándose en torno a 0,6930. Este cambio reflejaba un sentimiento generalizado en los mercados marcado por la cautela tras el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
La aversión al riesgo también se hizo patente en otros mercados. Los futuros vinculados al S&P 500 cayeron un 0,65 %, hasta situarse en torno a los 7.525 puntos, mientras que el índice del dólar estadounidense subió un 0,15 %, hasta situarse aproximadamente en 101,15. A medida que se intensificaban las tensiones geopolíticas, aumentó la demanda de activos percibidos como más estables, entre ellos el dólar estadounidense y las inversiones vinculadas a la energía. El alza de los precios del petróleo agravó las preocupaciones, al aumentar la carga de costes para las economías y poder lastrar los planes de inversión y crecimiento.
El dólar australiano, que suele ser sensible a los cambios en la confianza global y en los precios de las materias primas, se ha situado entre las principales divisas más débiles en este contexto. Los operadores también se están posicionando con cautela a la espera de los datos clave sobre la inflación en EE. UU. y de las próximas declaraciones de la Reserva Federal. Se espera que ambos acontecimientos determinen las expectativas sobre los próximos movimientos de política monetaria del banco central.
Se espera que los datos de precios al consumo de EE. UU. de junio, que se publicarán el martes, muestren un aumento de la inflación subyacente del 2,9 % respecto al año anterior. En términos mensuales, se prevé que el indicador subyacente aumente un 0,3 %, frente al 0,2 % registrado en mayo. Un resultado igual o superior a las expectativas reforzaría la opinión de que las presiones sobre los precios siguen siendo persistentes.
Las recientes actas de la Reserva Federal revelaron que los responsables de la política monetaria siguen considerando la inflación como la amenaza más importante para las perspectivas económicas. Esa postura ha mantenido a los mercados centrados en la posibilidad de que los tipos de interés se mantengan elevados durante más tiempo, lo que ha respaldado al dólar estadounidense al tiempo que ha ejercido una mayor presión sobre divisas como el dólar australiano.
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