El dólar canadiense se fortalece mientras las tensiones geopolíticas impulsan los precios del petróleo
El dólar canadiense se fortaleció frente al billete verde este lunes, impulsado por las persistentes tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El tipo de cambio USD/CAD operaba cerca de 1.1315, aproximándose a sus niveles más altos en cuatro meses. Los operadores del mercado siguen de cerca la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, factor que continúa generando volatilidad en las plazas financieras.
Al inicio de la sesión asiática, surgieron señales de un mayor apetito por el riesgo tras informes que sugerían una posible tregua de 45 días entre Estados Unidos e Irán. Este factor presionó temporalmente al dólar estadounidense, que ya venía registrando descensos. No obstante, los titulares contradictorios y la incertidumbre sobre una resolución definitiva mantuvieron la cautela en los mercados, limitando la caída de la divisa norteamericana. El índice del dólar (DXY), que mide su fortaleza frente a una cesta de seis monedas principales, subió ligeramente hasta situarse en torno a 99.98, tras repuntar desde un mínimo cercano a 99.76.
La respuesta de Irán a la propuesta estadounidense ha añadido complejidad a las negociaciones. Los informes indican que Irán ha pedido el cese permanente de las hostilidades, rechazando un marco de alto el fuego comunicado a través de Pakistán. Además, un funcionario estadounidense calificó la contraoferta de Irán de “maximalista”, lo que sugiere escasos avances inmediatos hacia una solución diplomática. El tenso ambiente indica una posible escalada del conflicto, sobre todo ante la inminencia del plazo fijado por Estados Unidos, que amenaza con ataques a las infraestructuras iraníes si el estrecho de Ormuz sigue cerrado antes del martes por la noche.
Más allá de las preocupaciones geopolíticas, las repercusiones económicas son cada vez más evidentes. El alza en los precios del petróleo, impulsada por el temor a una mayor inestabilidad, está intensificando las presiones inflacionarias a nivel global y planteando interrogantes sobre las perspectivas de crecimiento. Estos factores complican el panorama de política monetaria para los principales bancos centrales, incluidos la Reserva Federal y el Banco de Canadá.
En el frente de los datos económicos, el PMI de servicios del ISM de marzo cayó a 54.0 frente al 56.1 de febrero, lo que indica una ralentización en la actividad del sector servicios. Los participantes del mercado también están atentos a los próximos datos de inflación en EE. UU., incluyendo el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE), junto con las cifras de empleo de marzo en Canadá, en busca de señales sobre el rumbo futuro de la política monetaria.

