Economistas de Wells Fargo anticipan un retraso en los recortes de la Fed ante el repunte del petróleo
Los economistas de Wells Fargo anticipan ahora una pausa en las medidas de flexibilización de la Reserva Federal, ante el aumento de los precios del petróleo y las persistentes preocupaciones sobre la inflación. A pesar de este retraso, mantienen la proyección de un total de 50 puntos básicos en recortes de tasas durante 2026, los cuales probablemente se implementarán en dos reducciones de 25 puntos básicos en septiembre y diciembre. La postura actual sugiere que la tasa de fondos federales permanecerá en un rango restrictivo en comparación con las estimaciones a largo plazo.
Este cambio refleja un enfoque cauteloso por parte de la Fed ante diversas presiones económicas. El incremento en el costo de las materias primas, particularmente los precios de la energía, está contribuyendo a las presiones inflacionarias que el banco central vigila de cerca. Mientras tanto, el mercado laboral sigue mostrando señales de ajuste, aunque sin llegar al sobrecalentamiento, manteniendo un enfriamiento gradual. Esta divergencia en las señales económicas complica las decisiones de política monetaria, exigiendo paciencia mientras la Fed equilibra su doble mandato de controlar la inflación y sostener el empleo.
En la actualidad, la política monetaria ya es moderadamente restrictiva, con la tasa de fondos federales situada cerca del 3.625%, superando la estimación media a largo plazo de aproximadamente el 3.125%. La presión alcista de los precios energéticos tiene el potencial de filtrarse hacia la inflación subyacente, aunque se anticipa cierta moderación a través de una menor inflación en los bienes sensibles a los aranceles.
Ante estos factores, las probabilidades favorecen un enfoque prudente. Los economistas consideran que el próximo movimiento del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) se inclinará hacia un recorte de tasas en lugar de un aumento. No obstante, las perspectivas de flexibilización se perciben retrasadas, y el ritmo junto con la magnitud de las futuras reducciones estarán sujetos a la evolución económica y a la trayectoria de la inflación. En conjunto, la Fed parece dispuesta a mantener una postura medida y cuidadosa en el corto plazo, prolongando su periodo de espera antes de aplicar nuevos ajustes.

