El dólar se recupera al desvanecerse las posibilidades de una subida de tipos por parte de la Fed tras los débiles datos de empleo
El dólar estadounidense comenzó la semana con una tendencia al alza tras la fuerte caída de la semana pasada, que se produjo a raíz de un informe decepcionante sobre el mercado laboral estadounidense. Las cifras de empleo no agrícola de julio mostraron una caída de 23.000 puestos de trabajo, muy por debajo del aumento previsto de 80.000, mientras que el incremento de junio se revisó a la baja, pasando de 57.000 a 20.000. La debilidad de los datos llevó al índice del dólar a su nivel más bajo desde mediados de junio, cerca de 99,40, y reforzó la opinión de que la Reserva Federal podría tener menos urgencia por subir los tipos a corto plazo.
Los participantes en el mercado ven ahora muchas menos posibilidades de que se produzca una subida de tipos en septiembre, ya que las cifras de empleo más débiles han hecho bajar las expectativas de tipos a corto plazo y han aliviado la presión sobre los rendimientos reales. Este cambio ha beneficiado tanto a la duración como a los activos de riesgo, al tiempo que ha lastrado al dólar frente a las principales divisas. La agenda económica europea es escasa este lunes, siendo el índice Sentix de confianza de los inversores de agosto la principal referencia.
En los mercados de materias primas, las tensiones geopolíticas siguen siendo un factor de apoyo para el petróleo. El West Texas Intermediate cotizaba cerca de los 77 dólares por barril, con una subida de alrededor del 1 % en la jornada, después de que los comentarios del fin de semana sugirieran que las tensiones con Irán siguen sin resolverse. El oro se mantuvo cerca de máximos históricos tras subir más de un 7 % la semana pasada, su mayor avance semanal desde finales de enero. El metal se mantuvo por encima de los 4.300 dólares en las primeras horas de la sesión europea del lunes, ya que los inversores siguieron apostando por los activos refugio.
Entre los principales pares de divisas, el USD/JPY se recuperó hasta situarse cerca de 158,50 tras cerrar el viernes en territorio negativo. El EUR/USD se mantuvo cerca de 1,1550 tras alcanzar la semana pasada un máximo de siete semanas en 1,1580, mientras que el GBP/USD se mantuvo en torno a 1,3500 tras registrar modestas ganancias el viernes. El AUD/USD se mantuvo prácticamente sin cambios por encima de 0,7050, mientras los operadores esperaban la reunión del Banco de la Reserva de Australia (RBA) del martes.
Se espera de forma generalizada que el RBA mantenga su tipo de interés oficial en el 4,35 % por segunda reunión consecutiva. Aun así, es probable que los responsables de la política monetaria mantengan una postura restrictiva, dado que la inflación sigue por encima del objetivo. Se espera que el comunicado actualizado del banco ofrezca más orientaciones sobre el equilibrio entre las persistentes presiones sobre los precios y la desaceleración del crecimiento.
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