Las acciones repuntan al disiparse las expectativas de endurecimiento de la política monetaria de la Fed
Los analistas de Deutsche Bank señalaron que los mercados mundiales registraron una semana en general positiva, con las acciones estadounidenses al alza tras un informe de empleo inferior a lo esperado y una reevaluación de la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal. El S&P 500 registró su mayor subida semanal desde principios de mayo, con un avance del 1,76 %, a medida que los inversores rebajaban sus expectativas de un endurecimiento de la política monetaria a corto plazo.
Ese cambio de sentimiento se reflejó en los mercados de tipos de interés. La probabilidad de una subida de tipos por parte de la Fed en julio se redujo de alrededor del 30 % al 22 % a lo largo de la semana, lo que indica que los operadores se mostraron menos convencidos de que el banco central volviera a actuar a corto plazo. Aun así, la evolución de la renta variable no impidió que los rendimientos subieran en el extremo largo de la curva. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años subió 11,5 puntos básicos hasta el 4,48 %, mientras que el rendimiento de los bonos alemanes a 10 años aumentó 8,4 puntos básicos hasta el 2,93 %.
Los mercados europeos también se beneficiaron de un contexto de inflación y política monetaria más moderado. El STOXX Europe 600 subió un 2,66 % durante la semana y cerró en un máximo histórico, respaldado por las crecientes dudas sobre la necesidad de que el Banco Central Europeo aplicara otra subida de tipos este año. Un dato preliminar del IPC inferior a lo esperado se sumó a esa opinión y contribuyó a reforzar el repunte de las acciones de la región.
No obstante, el avance no fue uniforme en todos los sectores. Las acciones de semiconductores se quedaron notablemente rezagadas, y el índice de semiconductores de Filadelfia cayó un 4,37 %, registrando su segunda semana consecutiva de pérdidas. Esta debilidad sugirió que, aunque los inversores adoptaron un tono más propicio al riesgo en general, algunos segmentos del sector tecnológico seguían bajo presión.
En general, la semana puso de manifiesto un entorno de mercado en el que la desaceleración del impulso económico y unas expectativas de política monetaria más moderadas siguen respaldando a los activos de riesgo, incluso cuando los mercados de renta fija y determinados sectores cíclicos envían señales contradictorias.
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