OCBC se muestra cauteloso con el oro ante la subida de los rendimientos y del petróleo
Los estrategas de OCBC se han vuelto más cautos con el oro a corto plazo y han rebajado sus previsiones de precios, ya que el metal se enfrenta a un contexto menos favorable. Los elevados precios del petróleo, unos rendimientos más firmes y una Reserva Federal más agresiva han reducido el atractivo del oro, mientras que la desaceleración de las entradas en fondos cotizados se ha sumado a la presión.
La reciente subida del petróleo ha sido especialmente importante porque ha elevado las expectativas de inflación y ha impulsado al alza los rendimientos de los bonos. Este cambio ha respaldado al dólar estadounidense y ha llevado a los inversores a reevaluar el probable ritmo de relajación de la Reserva Federal. En este entorno, el oro ha perdido parte del beneficio que suele obtener de las expectativas de tipos más bajos y de la incertidumbre general del mercado.
Al mismo tiempo, el papel del oro como activo refugio ha perdido importancia a corto plazo. Los participantes en el mercado están prestando más atención a la posibilidad de una relajación de las tensiones geopolíticas y al efecto de un dólar más fuerte sobre los metales preciosos. El aumento de los aranceles de importación en la India también puede frenar la demanda física, al menos de forma marginal, ya que el país sigue siendo uno de los mayores compradores de oro del mundo.
Aun así, el panorama a más largo plazo no se ha deteriorado de forma tan acusada. Los bancos centrales siguen diversificando sus reservas, los inversores estratégicos siguen considerando el oro como una cobertura útil para sus carteras y la demanda general de asignación ha seguido siendo una importante fuente de apoyo. Estos factores estructurales siguen proporcionando un suelo al mercado, aunque la situación a corto plazo sea menos favorable.
Por ahora, las perspectivas dependen en gran medida de si mejoran las condiciones externas. Un descenso de los precios del petróleo, unos rendimientos más bajos y una postura más moderada de la Reserva Federal probablemente ayudarían al oro a recuperar impulso. Sin esos cambios, el metal puede tener dificultades para recuperar tracción a corto plazo.
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