El dólar sube tras los buenos datos, el alza de los rendimientos y las tensiones con Irán
El dólar estadounidense está terminando la semana más fuerte, apoyado por el aumento de los rendimientos del Tesoro y una serie de datos de EE. UU. que ha reforzado las expectativas de que la Reserva Federal pueda mantener una política más restrictiva durante más tiempo. El índice del dólar ha alcanzado un máximo de cinco semanas, cerca de 99, lo que lo encamina a su mejor subida semanal en dos meses, después de haber avanzado alrededor de un 1,3% en las últimas cinco sesiones.
Los últimos datos económicos han contribuido a este impulso. Las ventas minoristas de abril mostraron que el gasto de los consumidores seguía siendo sólido, mientras que las peticiones iniciales semanales de subsidio por desempleo apuntaban a un mercado laboral que sigue resistiendo a pesar de las elevadas tensiones geopolíticas. En conjunto, las cifras sugieren que la demanda interna aún no se ha debilitado lo suficiente como para aliviar la presión sobre los responsables de la política monetaria.
Las cifras de inflación han sido igualmente importantes para los mercados. Los datos sobre los precios al consumo y al productor publicados a principios de semana indicaban que el impacto del encarecimiento de la energía ha sido mayor de lo esperado. Como consecuencia, los inversores han aumentado sus apuestas a que la Reserva Federal podría tener que realizar nuevas subidas de tipos antes de fin de año. Estas expectativas han impulsado los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a máximos de un año y han mejorado el atractivo del dólar frente a otras divisas importantes.
Los riesgos geopolíticos también apoyan la demanda del billete verde. El conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue sin resolverse, con el estrecho de Ormuz todavía cerrado y los precios del petróleo rondando los 100 dólares por barril. Esta combinación ha aumentado la preocupación por el posible impacto en el crecimiento mundial, al tiempo que mantiene a los mercados centrados en el riesgo de una perturbación económica más amplia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que está perdiendo la paciencia con Irán después de sus conversaciones con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín, donde buscó apoyo para los esfuerzos destinados a abordar la crisis de Oriente Medio. También habló de acuerdos comerciales adicionales que podrían beneficiar a las empresas estadounidenses. Por ahora, sin embargo, el dólar sigue siendo el principal beneficiario de unos rendimientos más altos, unas presiones inflacionistas más firmes y la persistente incertidumbre en el exterior.
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